sábado, 12 de enero de 2013

No es una completa decepción

Deception, antes conocida como Infamous, no es totalmente decepcionante, aunque por su nombre pueda indicarnos lo contrario. Tampoco es la gran serie del año, pero se puede ver.


Nos la han intentado vender como "la nueva Revenge" y sinceramente, no le he encontrado grandes parecidos con la serie de venganzas en los Hamptons. Como el propio nombre indica, en Revenge la principal motivación de la protagonista es la venganza, y hará todo con tal de descubrir la verdad, mientras que en Deception el detonante es la muerte de Vivian Bowers, la hija de una familia rica y la protagonista es ahora una oficial de policía, pero en el pasado fue amiga de Vivian, ahora muerta, y se infiltrará entre la familia para descubrir la verdad.

A mi parecer, la parte policial nos introduce en  la parte culebronesca, y no sabría decir si eso es bueno o malo. Sirve para introducir a los Bowers, esa familia rica que he mencionado antes, pero que uno vez vistos todos esconden más de lo que deben, y por tanto, todos son sospechosos.
Nos van haciendo creer que todos son culpables de la muerte de Vivian, aunque no he terminado de ver a los personajes lo suficientemente interesantes como podrían ser. La protagonista está correcta en su papel, y creo que en determinados momentos puede llevar el peso de la serie ella sola.

Para cuándo acaba el capítulo, hay un par de giros inesperados, y alguno un tanto forzado o innecesario, pero que por lo menos te dan la curiosidad necesaria para ver el segundo capítulo. Pero repito, el tono es muy distinto a Revenge, principalmente por la falta de mala leche que tiene y que no saben si van querer centrarse más en la parte policial o en la parte culebronesca. Podríamos llamar esto un experimento entre The Klilling y en menor medida ,Revenge.

Ah, y una queja: ¿A quién se le ocurrió que Tate Donovan podía pasar por hijo de Victor Garber? Desde luego no cuela...





domingo, 30 de diciembre de 2012

Upper East Side, You know I loved you, XOXO.

Seis años en antena es lo que ha durado Gossip Girl. Sí, aquella serie que me hizo seriéfila y me hizo seguir los capítulos un día después que se emitieran en EEUU, aquella serie con la que comencé la Secundaria y me ha a acompañado hasta el día de hoy, el último curso de Bachillerato.

Han sido seis años de recorrer Nueva York, asistir a fiestas exclusivas de la alta sociedad cada día, quedarnos encantados (o no) con los modelitos y accesorios que lucían los protagonistas en pantalla y con las tramas que nos han hecho reír, llorar, gritarle a la pantalla o querer insultar a los guionistas, y por qué no, en varias ocasiones querer preguntarnos si de verdad podían ser llamados guionistas.

Y es que, seamos sinceros, si no fuera por el cariño interior que le tenía a la serie, la habría dejado hace mucho tiempo. La primera temporada fue estupenda dentro de lo que podías pedirle a una serie de estos calibres: drama, drama, más drama y unos personajes bien definidos. Unos podían caerte mejor y otros peor, pero eran unos personajes, no unos personajes que han acabado siendo una parodia de lo que en un momento fueron. También ayudaba mucho que su primera temporada fueran tramas de instituto. Sí, hubo muchas series de instituto antes y seguramente mejores, pero la existencia de esa página web llamada Gossip Girl y su anónima blogger hicieron que la serie fuese diferente y que consiguiese interesar a los espectadores.
Ay, si se hubiese quedado solo en una primera temporada...


No engañaban a nadie con esos uniformes, pero supieron hacerlos interesantes durante un tiempo, antes de joderlo todo.

No está de más decir que Gossip Girl logró sobrevivir a la Huelga de Guionistas de 2007, justo cuándo la serie recién había empezado. Curiosamente, justo fue su mejor temporada, no como otras series que también sufrieron la huelga y se notó, mandando a muchas a la cancelación.

Pero lo que vendría después no tendría nombre. Las mismas tramas ya vistas en su temporada anterior, dándoles un pequeño cambio pero siendo las mismas, quizá con más drama familiar que a nadie le importaba con unos personajes protagonistas que solo daban vueltas sobre sí mismos y que parecía que cuánto más mayores se hacían más estúpidos se volvían. Ya en la última temporada nos regalaron momentos tan trash como este, que haría de la lancha de Ringer merecedora de un Emmy. (Ojo, el vídeo tiene SPOILERS de la última temporada, pero si no lleváis la serie al día y os da exactamente igual, VEDLO, porque es una mina).

Nunca fui fan de Chuck ni de Blair, y si estaban juntos ya la escena se volvía insoportable, pero alguna extraña razón los llamados guionistas pensaron que era mejor tenerles separados, y las excusas que se sacaban de la manga para ello eran peores que penosas. Eso sí, por muchas excusas ridículas que les pusieran, tenían que acabar juntos sí o sí, o un montón de fans enfurecidas quemarían el edificio de la CW . Y respecto a la otra pareja, Dan y Serena, le dieron el final fácil porque no querían dejar con las manos vacías a los fans. Todo lo demás es irrelevante, incluso la identidad de la propia Gossip Girl, bastante precipitada en mi opinión. Lo más memorable del último capítulo es el cameo de Kristen Bell y Rachel Bilson, con eso lo digo todo.


Y vivieron felices y comieron perdices. Y los fans tan felices. Pos OK.

¿Qué he sacado de Gossip Girl? Su primera temporada, la única que merece la pena ver, después huid de ella. Es un claro ejemplo de cuándo una serie no hay que alargarla. Algunas canciones y/o bandas que en su momento me gustaron, y puede que ya o más adelante, Gossip Girl habrá hecho visibles a jóvenes actores, de los cuáles creo que los que tendrán éxito serán Blake Lively y puede que Penn Badgley y Ed Westwick. Ah, y Taylor Momsen, solo que ella ya se piró de la serie para luego morder a la mano que le daba de comer. En resumen, no la echaré de menos. Bueno sí, echaré de menos su corto pero original opening.



sábado, 15 de diciembre de 2012

Lo bueno, dos veces bueno.

Navidad, esa fecha del año en la que todo son adornos, luces de colores, comidas familiares, villancicos, alegría y por supuesto, regalos.
Claro, que los regalos de los que voy a hablar no son prendas de ropa, ni comestibles, ni tecnológicos. No. Navidad también es tiempo de pensar que lo que más quieres puede hacerse realidad. Y últimamente no puedo evitar ver series sin pensar en algún crossover.
Así que, sin más dilación, dejo aquí mi wishlist de 4 crossovers que podrían funcionar. Solo con una condición, que todas las series estén actualmente en emisión:

Dexter-Homeland

Cómo sería: Dexter nuestro/mi serial killer favorito le da su merecido a alguien que se lo merezca, pero sin querer acaba dejando más pistas de lo que debería. A su vez, a Carrie Mathison la echan la CIA en un momento de locura (de esos que se le dan tan bien) y se va a Miami ya que cree que por el sur de los EEUU ha entrado algún terrorista. Los caminos de Dexter y Carrie se cruzan. Ella desde el primer momento que le vea, sabrá que Dexter oculta algo, acabará vigilándolo hasta que descubra la verdad mientras que Dexter tendrá que hacer todo lo posible por evitar que ella descubra su secreto, incluso podría pensar en matarla para evitar que descubra su secreto.

¿Posibilidades?: Pocas, muy pocas. Aunque ambas estén en Showtime y sean dramas, Dexter termina el próximo año, así que la historia de sus últimos 12 capítulos ya debe estar escrita, o al menos pensada.


White Collar-Suits

Cómo sería: Neal está en la cuerda floja. Ha hecho algo que debería haberlo pensado antes, y que podría costarle su trabajo y devolverle a la cárcel. Peter no puede ayudarle, pero si le recomienda que busque un buen abogado. A Pearson & Hardman acaba llegando el caso de Neal, y Harvey le asigna el caso a Mike. Mike al principio lo rechaza, porque piensa que es imposible ganar el caso, pero Harvey le insiste, y como Mike le debe un favor a Harvey, acaba aceptándolo. Lo que no sabe es que se llevaría tan bien con Neal, la persona a la que tiene que defender. Claro que, Harvey le ayudaría a investigar a Neal y acabaría entablando amistad con Peter.

¿Posibilidades?: Muchas. Amabas están en USA Network, ambas están ambientadas en Nueva York (aunque Suits se grabe en Toronto), los protagonistas de ambas series tienen mucha química entre ellos, ambas series tienen el mismo tono... En serio, USA Network, ¿a qué estás esperando?




Fringe-Haven

Cómo sería: Llega a la División Fringe un caso de un pueblo en el que ocurren "problemas", entre ellos, uno muy gordo que habría que tratar cuidadosamente o podría destruir el pueblo. Por supuesto, se tratará de Haven. Audrey y Nathan agradecerán la llegada al pueblo de Olivia, Peter y Walter, que tratarán de parar los problemas, así como de descubrir su origen. Además, Audrey y Olivia trabajan en el FBI, podrían conocerse de antes, y amabas tiene un don/algo que las hace especiales. Son dos rubias que no tienen un pelo de tontas.

¿Posibilidades?: Ninguna, Fringe acaba el próximo mes. Aunque si bien creo recordar, había algún capítulo en el que la División Fringe investigaba  un pueblo con anomalías.

Audrey Parker, Olivia Dunham, FBI!


Revenge-Nikita-Arrow

Cómo sería: Emanda (la verdadera Amanda Clarke, llamada Emanda por mí y por muchos) necesita la ayuda de una amiga que tenía en el correccional: Nikita. Emanda necesita su ayuda para completar su venganza contra los Grayson y la gente responsable de la muerte de su padre, y Nikita tiene los medios y las armas para ayudarla. La sorpresa para ambas llegará cuándo descubran que Oliver Queen (Green Arrow) también tiene como objetivos a los Grayson y a demás gente, dado que están en la lista de su padre. Venganza multiplicada por 3 junto con adrenalina, acción y estrategia.

¿Posibilidades?: Quizá con Nikita y Revenge no existirá por ser de distinta cadena, pero con Nikita y Arrow puede llegar a pasar, que Oliver y Nikita se alíen para repartir leña. Ya tienen temáticas parecidas estando separadas.



Y vosotros, ¿qué pensáis de estos crossovers? ¿tenéis alguno en mente?




viernes, 2 de noviembre de 2012

Una familia monstruosamente disfuncial

Crecí viendo Los Addams, pero hasta que fui más mayor no supe de la existencia de la familia Munster. Cuándo supe que Bryan Fuller estaba detrás de este reboot supe que tendría que echarle un ojo, que podría ser una buena serie.
Claro que, luego vino la noticia de que a la NBC no le había convencido el piloto y que se quedaría en un simple piloto que no llegaría a serie. Sin embargo, el piloto no quedo en el olvido, decidieron emitirlo en una fecha próxima a Halloween.


El resultado: La estética está totalmente lograda, con una clarísima firma de que Bryan Fuller está detrás. El problema que le vi fue que la propia serie no tenía claro si iba a ir por el lado cómico o por un lado más dramático. Quizá ese problema sería por ser el piloto, aunque ya no podremos saberlo.
Tampoco creo que el argumento diese para una temporada de 13 capítulos, no digamos una de 22.

Pero hago mención especial a los personajes, porque todos lograron gustarme/agradarme/caerme bien/interesarme. Como conjunto los actores funcionaban muy bien, y cada uno estaba muy metido en su correspondiente papel, en especial el abuelo.

Ah, y sorpresa al ver algún que otro momento más gore, que sin ser demasiado exagerado, me pareció bastante para los estándares de una network. Momentos oscuros y algo retorcidos si los hay, y puede que ese haya sido uno de los motivos por los que la cadena se haya echado atrás. Ese y que se hayan gastado 10 millones de dolares en el piloto (cifra que viéndolo me parece una barbaridad que no me entra en la cabeza).

En resumen, hubiese sido interesante ver hacia donde se encaminaba esta serie, aunque le quedasen por pulir algunos detalles muy importantes. Lamentablemente, ya no podremos saberlo.


jueves, 18 de octubre de 2012

La trayectoria de la flecha es esperanzadora

De los pilotos que he visto en lo que llevamos de temporada, puedo decir que al de Arrow ha sido el que más me ha gustado. Eso solo puede significar que: los pilotos de este año son muy flojos o malos, o que CW ha hecho un buen piloto. Creo que ambas razones son válidas.



Arrow trata sobre Oliver Queen, el hijo de un millonario, que un día su barco naufraga y Oliver es el único superviviente. Cinco años después, es rescatado de una isla cercana a la que naufrago y vuelve a casa. Ahí se reencontrará con su familia. Sin embargo, Oliver no es el mismo que era cuándo dejo la ciudad: Tiene una serie de habilidades con las que ayudará a tener a raya a los criminales de Starling City.

El piloto tiene un buen ritmo, es consciente de lo que te quiere contar y como te lo quieres contar. No tiene un uso excesivo de los flashbacks, usa los necesarios para explicarte y ponerte en la situación del protagonista. Los personajes que componen su familia también quedan bien perfilados en el piloto, aunque creo que en los siguientes capítulos van a tener mayor relevancia.

En una serie de estas características, las escenas de acción son lo te prometen. No pudo evitar recordarme a las escenas de acción de Nikita, solo que creo que aquí están mejor llevadas y que cuentan con más presupuesto para hacerlas mejor. También creo que Stephen Amell (Oliver Queen/Arrow) puede llevar la serie perfectamente; si bien es verdad que aún queda mucho por saber de él y que le conozcamos mejor, puede llevar el peso de la serie.


Comentar también algunos detalles más curiosos como esa la lista de personas de las que su padre juró "vengarse" (La de cosas que ha generado Revenge) eso sí, sin rotulador rojo; esa flecha con Wi-Fi clavada la pared capaz de hacer transferencias, simplemente impagable (y que también me recordó muchísimo a Nikita), y el momento entrenamiento de Oliver Queen (por favor, queremos una escena así en todos los capítulos).

Para finalizar, me alegro que CW haya hecho una serie más accesible. Mientras que todas sus series parecen ir  más destinadas hacia un público joven y femenino, Arrow parece romper este patrón. Y yo que me alegro de ello.


sábado, 13 de octubre de 2012

Un despropósito bestial


El piloto de Beauty and the Beast no debería haber obtenido luz verde, nunca.  Soy una persona que da oportunidades a los pilotos, pero no creo que pueda soportar otros 40 minutos  así.


Cuándo comenté las nuevas series que me llamaban la atención dije que Beauty and The Beast por el tráiler me recordaba a Grimm, y tras haber visto el piloto, creo que no pude acertar más en la comparación. Ambas coinciden en que lo mejor de todo el capítulo piloto es la canción con la que se acaba, en el caso de la serie de CW, Never Let Me Go de Florence + The Machine.

Habré visto capítulos sueltos de Smallville, pero ninguno en el que saliese Kristin Kreuk, la protagonista de esta nueva serie. Ahora que lo he visto con mis propios ojos, puedo decir que hacía mucho tiempo que no veía una actriz tan mala. O sí, pero no se me viene a la mente ninguna.

Podría mejorar, pero el resto del reparto también es bastante malo. Y a un reparto malo le sumamos que la mayoría son detectives de policía, el resultado es que no te crees nada de lo que te están contando. El caso del capítulo no podría importarte menos, aunque lo peor llega cuándo Catherine (Kristin Kreuk) se encuentra con Vincent (Jay Ryan) y descubre que es el hombre que le salvó la vida unos años atrás. De risa.
 
Vincent, para hacerlo más misterioso, tiene el problema de que cuando se enfada, se convierte en una bestia, literalmente. Todo ello acompañado de oscuridad y unos efectos especiales que la palabra cutres se les queda corta. La transformación con unos ojos más grandes, una voz grave y una cicatriz es una bestia para CW.

Vale que el piloto de The Vampire Diaries fuera malo, pero incluso era mejor que este. Y, por que no decirlo, ¿cancelan The Secret Circle por esto? ¿En serio? Para esto haberme dejado a las brujas, que les daban mil vueltas a este despropósito.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Atrapada en el Drake

¿Un edificio misterioso, con oscuros y sobrenaturales secretos y encima con Terry O'Quinn? Compro, tras ver el piloto compro.



Antes de empezar, aclaremos algo: Esto no es American Horror Story (lo cuál agradezco muchísimo) y tampoco lo pretende, 666 Park Avenue tiene un tono muy distinto a la extravagante serie de Ryan Murphy. Así que ya vamos quitando esa idea de la cabeza. De hecho, creo que si hay que buscarle comparaciones, sería con la película Pactar con el diablo.

Tenemos a la pareja formada por Jane (Rachael Taylor) y Henry (Dave Annable) que se mudan al 999 de Park Avenue, situado en pleno Upper East Side, un bloque de edificios llamado The Drake del que serán encargados de gestiones.
No tardaremos en conocer a los residentes del Drake, empezando por sus dueños, Olivia (Vanessa Williams) y Gavin Doran (Terry O'Quinn, a quién es un placer volver a ver). Aunque de Olivia poco sabemos aún, Gavin se dedica a hacer tratos con los residentes: él puede darles lo que quieran a cambio de que estos le den su alma. Y pobre de ellos como no cumplan el trato...
También se nos presenta a Brian y Louise, una de las parejas que viven en el edificio, a quiénes no tardará en unirse Alexis, la vecina de enfrente quién parece que quiere jugar con Brian...

Para ser un piloto, abre demasiadas tramas (asesinatos, fantasmas, cultos), tantas que no sé como van a manejarlas todas, aunque pienso que pueden sacarse muchas más tramas con facilidad. Creo que también debería tener un tono un poco más oscuro, solo digo un poco, si se queda como esta no me va a molestar en absoluto. Pero si va a entretenerme de esa forma y hacer que los 40 minutos se me pasen en un suspiro, bienvenida es 666 Park Avenue a quedarse en la lista de series que sigo cada semana.

Un último apunte: Buenas gentes americanas, por favor, vedla. El disgusto que me daría si la veo cancelada con todo el potencial que tiene y las ganas de querer seguir viendo más, sería muy grande.